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Favoritos ante el PGA Championship

Aún con la resaca del triunfo de Phil Mickelson en Muirfield llega el PGA Championship, el cuarto grande de la temporada y la última oportunidad para los mejores del mundo de convertir un buen año en algo que recordar; “Glory’s Last Shot”, que llaman los americanos. Adam Scott y Justin Rose ya lo han conseguido con sus triunfos en Augusta y Merion, pero un buen puñado de aspirantes esperan unirse esta semana a esa exclusiva lista que solo cuenta con cuatro espacios. Puede que estemos ante el grande más abierto de 2013.

Tiger Woods. Cinco triunfos. Cinco años sin un grande. Las certezas que ha otorgado el número uno a lo largo de los últimos meses son casi tan grandes como los fantasmas que comienzan a planear sobre su cabeza. El hombre que ahuyentaba las inseguridades parece ser capaz también de sentirlas, al menos desde el 2008. En Las Vegas, y después del Bridgestone Invitational, su triunfo se paga a 7/2, lo que recuerda a los tiempos de dominio en los que triunfó en catorce escenarios. El récord de Nicklaus en el horizonte, pero sobre todo, para él, una batalla por romper una tendencia negativa. Según está Oak Hill, su putter podría dictar sentencia.
Phil Mickelson. Casi igualando a Woods en la lista de favoritos se encuentra un hombre que viene de realizar el torneo más impresionante de su carrera, sobre todo esos últimos nueve hoyos del Open. Puede que ese sea su principal enemigo en Nueva York. ¿Ha sido Mickelson capaz de digerir un éxito de tal calibre? Si es así, no solo es un claro candidato, sino que puede que sea el que llega en mejor forma. Pudo ganar el US Open –otra vez– y venció en Escocia y en Muirfield. Este jugador recuerda mucho al que ganó el PGA en 2005, el Masters en 2006 y estuvo a punto de volver a hacerlo en Winged Foot unas semanas más tarde.
Adam Scott. El australiano se está convirtiendo en un verdadero especialista en rendir a un buen nivel en las grandes citas, como si supiera el elevar su juego solo para la ocasión. Ahí van unas cifras: en los últimos once grandes cuenta con seis top 10, incluyendo dos segundos puestos, un tercero y una victoria. Scott volvió a estar cerca en el Open después de su memorable playoff en Augusta y llega esta semana dispuesto a vaciar la recámara de su revólver. Viéndole jugar, parece imposible que su carrera se quede con solo un Masters.
Henrik Stenson. El primero de la lista que todavía no cuenta con un grande. ¿Cómo se ha colado aquí? Pues a base de algo de lo que ha carecido los últimos años: consistencia. Stenson todavía no ha ganado esta temporada pero ha estado tan cerca en tantas ocasiones que parece imposible no declararle favorito. Segundo en el Open y segundo en Firestone, detrás de la versión imperial de Woods. No hay secretos en su juego. Va largo y recto con el driver y coge casi todos los greenes en regulación. Eso, con un rough que promete castigar el más mínimo fallo, es una garantía de éxito.
Lee Westwood. Y qué es de una lista de candidatos a un grande sin él. Las razones son las mismas que en el caso de Stenson, solo que a Lee hay que sumarle una ingente experiencia los domingos por la tarde. La última fue dolorosa, cediendo un liderato construido a base de solidez en Muirfield, pero si por algo se ha caracterizado el inglés a lo largo de su carrera es por saber olvidar las malas pasadas y seguir caminando en la dirección correcta. Si el trabajo con Sean Foley –desde hace bien poco– no le ha trastocado el swing del Open, su juego largo también puede darle una oportunidad en el PGA.
Rory McIlroy. El nombre de la incertidumbre. A estas alturas del año pasado nadie se acordaba de aquel joven que ganó el US Open con ocho impactos de ventaja y, entonces, como venido de la nada, apareció en Kiawah Island y barrió a los aspirantes, al campo y posiblemente también la imaginación de todos los que le vieron jugar al golf. En ocasiones parece que el norirlandés funciona mejor cuando nadie cuenta con él y, esta temporada, ha afrontado una presión en la que solo Tiger ha demostrado saber moverse con naturalidad –o por lo menos, ganando–. Nunca se puede dejar de lado a un talento tan grande, aunque los antecedentes estén lejos de ser positivos.
La lista es aún más larga e incluye a hombres que todavía no han ganado un grande (Brandt Snedeker, Hunter Mahan, Dustin Johnson, Matt Kuchar, Luke Donald, Jason Day, Jason Dufner, Ian Poulter…) y a otros más consolidados (Justin Rose, Charl Schwartzel, Keegan Bradley, Graeme McDowell, Bubba Watson…). A menos que Woods le vuelva a poner remedio, la cantidad de jugadores capaces de conseguirlo sigue en aumento. Todo un batallón corriendo a través de un campo de minas, en el que solo quedará uno en pie.

Recari ganadora del Marathon Classic (Circuito LPGA)


En la eterna búsqueda del grial golfístico, hay quienes deciden recurrir el instinto y otros lo fían todo al trabajo y a la planificación, sin renunciar a su talento nato. Beatriz Recari es de las segundas, una luchadora infatigable que desde que se hizo profesional ha ido retocando, remachando y apuntalando para construir una carrera sólida; una golfista que no tenía una carrera amateur tan notable como las de sus ilustres compañeras de generación, pero que en apenas tres años en elLPGA Tour ha conseguido más victorias que todas las demás españolas juntas… en toda la historia.
La navarra llegaba al Marathon Classic después de haberse tomado una semana de respiro, o “descanso activo” como les gusta decir a los deportistas que trabajan más incluso “en casa” que cuando les toca competir. Recari lo necesitaba: no se encontraba bien y había fallado su primer corte en año y medio en un US Open que le vino grande, aunque ella siempre relativizaba su marca de cortes superados y la consideraba meramente anecdótica. Pero en estos días de descanso y ajustes le sirvieron para llegar con brío al torneo de Ohio, unas ganas que no tardaron en traducirse en birdies.
La última jornada fue una prórroga de los dos días anteriores: duelo mano a mano con Paula Creamer, respondiendo golpe a golpe, birdie a birdie, a las ofensivas de la “pantera rosa”, y demostrando que su capacidad de concentración está a la altura de las mejores del circuito. Después de tres birdies por cabeza en el tramo inicial, Recari y Creamer seguían con su marcaje férreo hasta que la española se adelantó con un gran birdie en el hoyo 14 (escenario de un espectacular hoyo en 1 de Lexi Thompson, la tercera del partido), pero Creamer dio la réplica dos hoyos después dejando su approach prácticamente dado. Sin embargo, Recari resolvió el momento crítico en el 16 embocando un gran putt para birdie que anulaba la supuesta ventaja de la estadounidense, y tuvo en la mano zanjar el torneo en el 17, pero la imperturbable Recari falló el único putt claro del día (de poco más de metro y medio). Poco después, en el definitivo par 5 del 18, Creamer visitaba en dos ocasiones el rough y Recari, que aparentemente llevaba el hoyo controlado, se iba más allá del collarín y tenía que hacer approach y putt para salvar el par e imponerse en el torneo con un golpe de ventaja sobre la estadounidense. Solo entonces sacó el puño la española y dejó traslucir las emociones contenidas durante toda la semana, asomadas en el brillo de sus ojos durante la primera entrevista televisiva.
De este modo, Beatriz Recari consigue la tercera victoria de su carrera en el LPGA Tour (segunda esta temporada), asciende al sexto puesto en la lista de ganancias y está previsto que ascienda al decimoséptimo puesto del ranking mundial femenino. Y lo que es más importante, al margen de la recapitulación numérica, la española asegura su presencia en la Solheim Cup que se jugará en agosto en el Colorado Golf Club, un objetivo que se marcó hace dos años cuando no fue elegida para la edición de Killeen Castle.
Solo ella sabe cuál será la próxima meta que se marcará, pero vista su trayectoria hasta la fecha, pocos se atreverían a apostar en su contra.
Resultados completos

Lee-Anne Pace ganadora del Open de España Femenino


La sudafricana Lee-Anne Pace se ha estrenado en la tarea de inscribir su nombre en la codiciada peana del trofeo del Open de España Femenino —poblado cada vez más, por cierto, de jugadoras de impresionante renombre—, un triunfo de reconocido prestigio que además le vale para arrebatar el número 1 del ranking europeo a la francesa Gwladys Nocera.
La doble satisfacción de Lee-Anne Pace, bien visible en su iluminado y brillante rostro, constituye una experiencia ganadora más en una carrera jalonada de numerosos e importantes triunfos, siete ocasiones ya elevando los brazos al cielo como reconocimiento a sus repetidos títulos dentro elLadies European Tour.
Experta en la victoria, ha sido precisamente esa acumulación de situaciones ganadoras lo que resultó decisivo para derribar la creciente oposición de la sueca Mikaela Parmlid, jugadora huérfana de galones triunfadores que, sin embargo, ofreció una correosa resistencia hasta el último momento, una machacona oposición que, aunque no fructífera, dotó al Open de España Femenino de las altas dosis de emoción y espectacularidad que siempre le han caracterizado.
No en vano, la presente edición del Open de España Femenino, que ha tenido a Marta Silva y Carlota Ciganda, empatadas en la séptima plaza, como las españolas más destacadas, ha constituido una clase magistral de golf a cargo de una jugadora convincente, de eterna sonrisa, que la amplió de oreja a oreja a base de continuos aciertos.
En la primera jornada, Lee-Anne Pace esperó pacientemente instalada en la tercera plaza mientras Cheyenne Woods, la sobrina de Tiger Woods, acaparaba durante los primeros 18 hoyos el máximo protagonismo. Luego, en cuanto tuvo oportunidad, se instaló en la parte más alta de la clasificación acompañada fielmente por la francesa Celine Herbin, que aguantó a base de brío las sucesivas enseñanzas de la sudafricana sobre el Club de Campo Villa de Madrid, un recorrido majestuoso, digno de la Candidatura Olímpica Madrid 2020 a la que representa, que la citada Lee-Anne Pace domó a base de paciente estrategia.
Su prolongado mano a mano con Celine Herbin —que se extendió durante 36 hoyos— se quebró sin embargo a las primeras de cambio en la última y decisiva jornada. El hoyo 1, un par normalmente 4 ampliado a 5 con motivo del torneo, era lugar propicio para el éxito, y Lee-Anne Pace no desaprovechó la ocasión de inscribir un birdie más en su valiosa tarjeta.
Machacona en el acierto, la golfista sudafricana sentenció posteriormente el torneo con una propuesta demoledora, tres birdies consecutivos, entre los hoyos 5 y 7, que minaron la resistencia de la francesa Celine Herbin, digna y privilegiada espectadora, en el partido estelar, del mágico mano a mano establecido entre Lee-Anne Pace y la sueca Mikaela Parmlid, inasequible al desaliento a pesar de la evidente diferencia en sus respectivas hojas de servicio.
Ni siquiera un doble bogey de la sudafricana en el hoyo 17 revirtió un destino ya escrito —“no me puse nerviosa, a pesar del error tenía la situación controlada”, declaró quien es experta en todo tipo de situaciones límite—, punto y final a lo que en conjunto constituyó una clase magistral de buen golf a cargo de la nueva número 1 del golf europeo profesional.
En las cercanías del triunfo, con actuaciones asimismo convincentes, Marta Silva, Carlota Ciganda —ambas séptimas— y Laura Cabanillas ­—duodécima— se distinguieron como las mejores españolas.
Mención especial para Marta Silva, muy digna representante del nuevo y refrescante aire que caracteriza al golf femenino español en los últimos años. La golfista gallega ascendió como la espuma gracias a dos últimas tarjetas de 69 golpes que ponen de manifiesto su innata calidad.
“He aprendido que hay que tener paciencia, que el único camino para llegar arriba es tener serenidad en cada momento. Acabé la segunda jornada desesperada, pero pronto me di cuenta de que lo mejor es hacer lo que sé”, autoanalizaba con acierto una jugadora de enorme proyección que acabó empatada en la séptima plaza con Carlota Ciganda, compañera de miles de batallas en un pasado reciente en todos los Campeonatos de España.
La navarra, todo pundonor, lo intentó tras protagonizar una gran remontada en la tercera jornada, pero su última ronda, siempre al filo de la navaja, resultó roma en aciertos.
Y por detrás, en la duodécima plaza, la malagueña Laura Cabanillas, jugadora experimentada que, por enésima vez, acabó instalándose entre las mejores a base de un juego tremendamente regular adornado, como en esta última jornada, 68 golpes, de grandes dosis de acierto.
CLASIFICACIÓN FINAL
1.- Lee-Anne Pace (Sudáfrica) 275 (67+69+68+71)
2.- Mikaela Parmlid (Suecia) 276 (69+71+66+70)
3.- Joanna Klatten (Francia) 279 (69+71+67+72)
4.- Celine Herbin (Francia) 280 (68+68+68+76)
5.- Gwladys Nocera (Francia) 281 (69+72+69+71)
+.- Ashleigh Simon (Sudáfrica) 281 (70+71+71+69)
7.- Marta Silva (España) 282 (70+74+69+69)
7.- Carlota Ciganda (España) 282 (74+71+66+71)
12.- Laura Cabanillas (España) 283 (71+72+72+68)
Resultados completos
Alrededor del green

Un perfil ganador
Lee-Anne Pace ha sumado, con el Open de España Femenino, su séptimo título dentro del Ladies European Tour. Mención especial para el año 2010, cuando la sudafricana acumuló cinco triunfos —Open de Suiza, Open de Gales, Finnair Masters, Sanya Ladies Masters y Suzhou Taihu Ladies Open— a los que ha adherido recientemente el Open de Turquía en 2013. Aquella retahíla de victorias en 2010 la condujeron hasta el número 1 del ranking europeo, una honor que recupera ahora con su triunfo en Madrid.
Actuación de las españolas
Al margen de las séptimas plazas de Marta Silva y Carlota Ciganda y la duodécima de Laura Cabanillas, otras españolas superaron el corte al término de la segunda jornada y concluyeron el torneo. Fue el caso de Carmen Alonso (puesto 27), Tania Elósegui (puesto 32), María Hernández (40), Virginia Espejo (50), Mireia Prat (52), Raquel Carriedo (58), Ana Larrañeta (66), Marta Sanz (66) y Emma Cabrera-Bello (69).
Con la mente en la Solheim Cup
Restan apenas tres torneos antes de que se anuncie el equipo europeo que defenderá el título en la próxima edición de la Solheim Cup, que tendrá lugar en Colorado entre el 16 y el 18 de agosto. Podría darse la circunstancia de que en esta espectacular cita golfística coincidieran Beatriz Recari, Azahara Muñoz y Carlota Ciganda, una hipotética representación española que pondría de manifiesto la fortaleza del golf femenino de nuestro país.
Madrid, candidata a los Juegos Olímpicos de Madrid 2020
El espíritu de la Candidatura Olímpica Madrid 2020 ha estado muy presente a lo largo de las cuatro jornadas de competición de este Open de España Femenino 2013, que ha tenido lugar con enorme éxito en las instalaciones del Club de Campo Villa de Madrid, precisamente designado como sede –entre otras disciplinas deportivas– del golf. El célebre recorrido diseñado en su día por Javier Arana ha puesto de manifiesto que se encuentra entre los mejores del mundo, ya no sólo por la estrategia, variedad y dificultad de sus hoyos, sino por su ubicación en pleno centro de Madrid, con unas vistas privilegiadas sobre el perfil de la capital de España.
Agradecimientos generalizados
Gonzaga Escuriaza, presidente de la Real Federación Española de Golf, agradeció en su alocución, durante la entrega de premios, el apoyo institucional y de todas las empresas que han hecho posible la celebración de este Open de España Femenino.
Lee-Anne Pace, ganadora del torneo, recibió las felicitaciones, entre otras personalidades, de Carmen González, viceconsejera de Turismo y Cultura de la Comunidad de Madrid; Alicia Delibes, viceconsejera de Educación, Juventud y Deporte de la Comunidad de Madrid; Ignacio Guerras, presidente de la Federación de Golf de Madrid.
Apoyos imprescindibles
El Open de España Femenino 2013, promovido por la Real Federación Española de Golf, ha contado con el apoyo institucional de Turismo de Madrid, la Consejería de Educación, Juventud y Deporte de la Comunidad de Madrid y la Federación de Golf de Madrid. Al margen de ello, entre otros organismos y empresas, han hecho asimismo posible la celebración de este torneo del Circuito Europeo Femenino entidades como Candidatura Madrid 2020, Turespaña, Reale Seguros y Madrid Network.

Phil Mickelson ganador del Open Championship


Cuando Phil Mickelson apareció en la escena del golf, hace más de veinte años, todo lo que rodeaba su mundo fluía con la misma naturalidad que su juego. No había dudas sobre su talento, respondía a las preguntas de la prensa ágil, conciso, y cuando se enfrentaba a los últimos hoyos de un torneo acostumbraba a lanzar ataques poderosos e incontrolables. En ocasiones se salía con la suya, como cuando ganó su primer torneo como amateur en Arizona, mientras que en otras se tambaleaba, como en sus primeros grandes. Pero Mickelson nunca dudaba, siempre parecía sacar a relucir su personalidad ante un futuro enormemente prometedor.

Poco quedaba de ese chico pasados los cuarenta. Había ganado tres Masters, sí, además de unos setenta millones de dólares en ganancias en una carrera merecedora del Salón de la Fama. En otras palabras: ha sido complicado, todo el camino. Del mismo modo que arrasaba en una competición llegaba a la siguiente y tiraba por la borda sus opciones en los últimos momentos, cuando más contundente debía mostrarse. Muchos, por aquella época, decían que incluso tenía más talento que Tiger Woods, pero que no había comprendido del todo esa rara ciencia que desemboca en victorias. El joven con desparpajo comenzó a responder preguntas más lentamente, más pensativo, y durante años optó siempre por la estrategia correcta, y no la que veían sus ojos. Mickelson, como cualquier otro hombre, había envejecido.
Ha pasado gran parte de su trayectoria pegando bolas desde el rough, desde la arena, aprochando desde posiciones que desafiaban la lógica… Ha desarrollado una capacidad inigualable para salir de los apuros a base de fallar calles o golpes francos y ha conseguido ganar cuarenta veces en el PGA Tour. No, este hombre no se parece en nada al jugador investido con chips y un swing productivo y eficiente. Phil, en muchos sentidos, se parece mucho a Severiano Ballesteros, a Rory McIlroy o a Tom Watson. No produce resultados en el momento correcto, sino cuando él está confiado. Quizá sea por eso que nunca ha conseguido ganar un US Open, destinado a estrategas más correctos y precisos, o por lo que, hasta ahora, tampoco había conseguido vencer en las islas británicas.
Muirfield ha sido esta semana un examen definitivo de contundencia. Las calles y los greenes quemados, los botes que se prolongaban en cualquier dirección durante segundos, las altas hierbas que rodeaban la única vía posible hacia el agujero… Todo estaba preparado para que Lee Westwood consiguiera su primer grande, al igual que Henrik Stenson, Hunter Mahan, Zach Johnson o Tiger Woods, hombres que son capaces de llevar un esquema de golpes a la realidad, como si todo se tratara solo de números. No había lugar en esta prueba para la imprecisión o las dudas, y por eso Phil partía desde la segunda línea de favoritos. Tras tres jornadas disputadas se encontraba con un acumulado de más dos, y solo un milagro parecía poder otorgarle un triunfo tan atípico como inesperado.
Pero la última jornada del Open transformó un escenario que demandaba razón y previsibilidad en un auténtico baile con movimientos libres y esporádicos. Ya no se trataba del campo, sino de sus protagonistas. Westwood finalizó sus nueve primeros hoyos con más dos, al igual que Stenson o Tiger. Las puertas que parecían cerradas se abrieron de par en par a base de bolas que caían en un pot bunker o putts que se pasaban dos metros del agujero. El derrumbe de las certezas llevó a hombres henchidos de confianza a destacar por encima de los que menos errores acostumbran a cometer. Véase a Ian Poulter, la fiera destacada en match play que parece haber encontrado el modo de triunfar en las grandes ligas: menos cinco en 12 hoyos. Así, como venidos de la nada. Llevaba un acumulado de mas tres al amanecer y en tan solo un parpadeo era un claro candidato al título. De nuevo espasmos y arreones; ni rastro de las certezas.
Adam Scott sacó a relucir su cara más típica en los majors de los últimos años: largas salidas al centro de la calle, oportunidades de birdie convertidas en putts perfectamente interpretados o, en general, una secuencia de golpes dignos de un general frente a la batalla más importante de su vida. Llegó a ser líder del Open, al igual que en Royal Lytham, pero de nuevo algo en los links le terminó por descolocar para repetir su misma actuación: cuatro bogeys seguidos. Nadie parecía sostenerse en los primeros puestos.
Y entonces apareció Phil, el caos personificado revolviéndose por un campo de golf. No era el chico solvente y despreocupado de los viejos tiempos y llegaba de perder otro US Open en Merion, cuando parecía que ya estaba besando el trofeo. Este hombre, sumido en un conflicto permanente con su pasado, firmó cuatro birdies en los últimos seis hoyos del recorrido y alzó los brazos al aire. No era un chaval, no, pero se había comportado como si lo fuera. “Este es probablemente el momento más gratificante de mi carrera”, declaró en su discurso al público escocés. “No era algo que estaba seguro de poder hacer. Estoy muy orgulloso de ser vuestro campeón”.
Olvidadas las cuentas pendientes, los lances del pasado o las oportunidades que se convirtieron en tragedias, este zurdo nacido en California jugó al golf como la primera vez que le vimos por televisión, como un niño, y dejó en la memoria del golf una vuelta que no tiene razón de ser; nadie hizo cuatro birdies en los hoyos más complejos de Muirfield. Pero, ¿qué tiene sentido en este deporte, al fin y al cabo? Su triunfo es también el del talento por encima de la razón, los planes o la lógica. Es fácil decirlo ahora, pero alguien como Phil Mickelson estaba destinado a ganar un Open Championship.

Pol Bech campeón del Alps Tour Andalucía


El gerundense Pol Bech ha vuelto a ganar, y lo ha hecho en el Alps de Andalucía disputado en el recorrido almeriense de Playa Serena, donde se ha impuesto con 17 golpes bajo par en una jornada muy reñida entre españoles. A un golpe de Bech, que ha logrado la cuarta victoria española en elAlps Tour, han quedado empatados en segunda posición Javier Colomo y Carlos Balmaseda.
Pol Bech salía líder en la jornada final del Alps de Andalucía en Golf Playa Serena con dos golpes de ventaja sobre el amateur Thomas Detry, y tres sobre Javier Colomo e Ivó Giner, pero la clasificación estaba muy abierta y con muchos jugadores con opciones al título. Lo importante era ampliar la ventaja en los primeros hoyos, y así lo hizo el gerundense que arrancó con birdies en el hoyo 1, otro en el 2, uno más en el 3 y otro en el 5 con solidez, y sólo cometía un error en el hoyo 9, con lo que cerraba los primeros hoyos aún como líder en solitario pero con una ventaja que jugadores como Balmaseda y Colomo intentaban acortar.
Un nuevo fallo del líder en el hoyo 12 llenaba de emoción la jornada final mientras Balmaseda finalizaba con 65 golpes para un total de 16 bajo par y Colomo hacía dos eagles consecutivos para acercarse al líder. Sin embargo, un bogey del extremeño en el 16 frente al birdie de Bech sentenciaba el torneo con victoria para el gerundense de 29 años, cuya última victoria profesional se remontaba al año 2009 en el Campeonato de Cataluña.
“He empezado un poco nervioso, pero sabía más o menos lo que tenía que hacer en todo momento. Por los cinco primeros hoyos he jugado cada golpe como quería y he metido buenos putts. A partir de ahí, al ver la ventaja que llevaba, quizás me he relajado un poco o no he mantenido la tensión del principio, y he fallado dos greenes que me han costado dos bogeys. En el hoyo 14 he visto la posibilidad de tener que ir a play-off, y he visto que si hacía un birdie lo podría evitar, y lo he hecho”, explicaba Bech. “Estoy muy contento, no me esperaba esta victoria. Cuando llegué a Playa Serena vi que era un campo asequible, y normalmente a mí estos campos no se me dan bien, pero se juntó todo, he jugado bien, pateado fenomenal y ha salido la semana redonda. Esto me da mucha confianza de cara a las previas del Tour”. Con esta victoria Pol Bech asciende a la octava posición de la Orden de Mérito del Alps Tour.
Javier Colomo, actual campeón de España, ha hecho birdies en los hoyos 1 y 6, dos eagles en el 13 y 14 y un bogey en el 16 para 67 golpes y un total de menos 16. “He jugado muy, muy bien, de repente he notado los greenes más lentos, me he quedado como en cinco o seis putts corto en línea y eso me ha frenado, pero me he ido dejando opciones. Lo buen es que he tenido mucha paciencia, en el 13 he hecho eagle metiendo un chip, y en el 14 otro embocando un putt de metro y medio y me puse con opciones, pero la mala salida en el 16 me ha costado el torneo. He luchado bien y, como me he quedado con ganas de victoria, lo intentaré la semana que viene en Rusia”.
Carlos Balmaseda ha hecho birdies en los hoyos 3, 5, 6, 10, 11, 15 y 18 para 66 golpes y un total de 16 bajo par. “Ha sido un día muy tranquilo como ayer, he ido tirando para birdie en muchísimos hoyos, sólo he fallado los greenes del 1 y 16, metiendo todos los putts de 3-4 metros. Si no gano ha sido por no conseguir hacer birdie en los pares 5. Pero estoy muy contento porque he recuperado las sensaciones, cogido confianza y estoy más tranquilo de cara a mantener la tarjeta del Alps Tour. Quiero dar las gracias a todo el mundo que me ha apoyado en este año y pico tan duro que he pasado”.
Muy meritoria ha sido la actuación del amateur belga Thomas Detry, de 20 años, actual número 1 amateur de Bélgica, que ha acabado en cuatra posición en su primer torneo disputado del Alps Tour tras finalizar con una tarjeta de 70 golpes para un total de menos 14.
También hay que destacar el sexto puesto del almeriense Juan Parrón tras saldar la jornada final con 66 golpes para un total de 13 bajo par. “Hoy ha sido el día que mejor he jugado tanto el juego corto como el largo. He disfrutado como un niño chico porque llevaba muchísimo público animándome, parecía que iba líder y su apoyo de principio a fin ha sido fundamental. He hecho birdies en los hoyos 3, 6, y 7, y luego tres consecutivos en el 12, 13 y 14 que me han puesto menos 13. Mi objetivo era 14 bajo hoy y no ha sido posible pero ha sido un gran día, muy divertido y me he sentido muy apoyado”.
Cuarta victoria española en el Alps Tour

La victoria de Pol Bech es el cuarto triunfo español logrado este año en el Alps Tour, siguiendo las conseguidas ya por Raúl Quirós en el Alps de las Castillas, Borja Etchart en el Open Internacional de Rebetz y Jesús Legarrea en el Open de Umbría. El navarro es uno de los seis jugadores que han quedado exentos de la PQ1 del European Tour gracias a su posición en la Orden de Mérito delAlps Tour. Los demás son Jason Palmer, Andrew Cooley, Edouard Espana (tras su victoria en el Open Peugeot del Club de Campo Villa de Madrid), Brendan McCarroll y Steven Brown.
Entrega de premios Alps de Andalucía

Gabriel Amat, presidente de la Diputación de Almería y alcalde de Roquetas de Mar, ha presidido la entrega del trofeo al ganador, Pol Bech, acompañado del presidente del Club de Golf Playa Serena, Enrique López Monzó, el director general de JGolf 18.0, Javier Gervás y el árbitro principal de la prueba, Rafael Rodríguez Giner.
JGolf 18.0 ha sido la empresa promotora y organizadora del Alps de Andalucía, que ha contado con el apoyo de la Real Federación Andaluza de Golf, el Patronato Provincial de Turismo de Almería, Cuca, Kyocera, www.mipuntuacion.com, Wilson, el Club de Golf Playa Serena, el Hotel Playaluna, Reale y la Real Federación Española de Golf.

Beatriz Recari en el Marathon Classic (Circuito LPGA)


El reposo parece haberle sentado de maravilla a la “mujer de hierro” del LPGA Tour, aunque a ella le haga gracia el apodo que lleva a cuestas después de haber encadenado 37 torneos seguidos en el circuito estadounidense. Después de fallar el corte en el US Open (interrumpiendo su racha de 46 cortes superados consecutivamente) y tomarse un respiro la semana pasada, Beatriz Recari no ha necesitado demasiado tiempo para volver a liderar un torneo.
La navarra sigue con un objetivo único, al margen de las especulaciones que ya la ubican en el equipo europeo de la Solheim Cup (ella afirma que ni siquiera sabe qué puesto ocupa en la clasificación para el equipo) y centrada en lo suyo: entrenar y llevar su método al campo para rendir al máximo nivel. Y si eso le lleva a lograr un nuevo triunfo en el LPGA Tour, circuito que juega en exclusiva desde que dio el salto al otro lado del charco, y se clasifica para la Solheim, miel sobre hojuelas. Desde luego, podría certificar su visita al Colorado Golf Club en agosto con un buen resultado en este Marathon Classic que se disputa en el Highland Meadows Golf Club de Sylvania, Ohio.
De momento, Recari consiguió la mejor tarjeta de la segunda jornada del Marathon Classic con un 65 (-6) bajo un calor extremo y con rachas de viento que aliviaron la sensación térmica pero complicaron la vida a muchas jugadoras.
“Creo que ayer hacía algo más de calor. No sé cuántas botellas de agua me bebí. Sin duda influye, pero es igual para todas. Hay que hidratarse bien, pero por lo demás no he tenido problemas”, explicaba la española en rueda de prensa. “Mi vuelta ha ido muy bien. Empecé salvando un buen par en el hoyo 1 donde tuve que jugar corta y ese comienzo me dio buenas sensaciones. Me he encontrado muy bien con los hierros y he sido más agresiva que ayer. He seguido luchando como ayer, así que esa es la diferencia. Me he dado más oportunidades de birdie y las he convertido”, indicaba Recari.
Recari (-8) comparte el podio con dos estadounidenses que seguramente estén en la Solheim de Colorado, Paula Creamer y Alison Walshe, y el trío saca un golpe a la también americana Jacqui Concolino y dos a otro terceto de lujo en el que figuran la número 1 del mundo, Inbee Park, la sensación amateur Lydia Ko y la japonesa Chie Arimura.

Los retos de Miguel Ángel Jiménez "Pisha"


Érase una vez… bien podría empezar esta crónica contando un cuento cuyo final está todavía por escribir pero que de momento tiene cautivado a medio planeta golfístico y atrapado a todos aquellos que no muestran nunca el más mínimo interés por el golf. Desde ayer, todos ellos parecen cautivados por un “interesante” maduro que sabe disfrutar de la vida con su sempiterno puro en los labios, su vaso de rioja, su “El Pais” bajo el brazo y siempre unas ganas locas de hablar sobre la vida.
Pero que nadie se engañe, es verdad que para muchos Miguel tiene pinta de todo menos de deportista de elite, y menos aún de poder liderar el Open Championship 2013, pero el hombre que comanda en Muirfield puede que sea el jugador de golf que más trabaja del mundo y así viene siendo desde que se pasó a profesional e incluso en sus tiempos de caddie. Aún hoy, a sus 49 años ya bien avanzados, Miguel sigue siendo uno de los que primero llega al campo de prácticas y de los últimos en irse. Aquí reside parte de su éxito. Trabajo, trabajo y trabajo. “No sé hacer otra cosa en la vida que jugar al golf”, reconocía el otro día de forma muy realista, sin tintes de amargura como podrían tener otros al fracasar todas sus demás iniciativas. En Miguel la amargura no existe, solo el realismo. “He intentado organizar torneos y me han dado de hostias, he intentado montar una escuela y me sacude la crisis, no sé hacer otra cosa que jugar al golf, y como creo que no lo hago del todo mal pues hay que seguir insistiendo”, nos decía el otro día al finalizar su primera jornada en Muirfield. Pero Miguel sabe que para suplir ese talento que no tenía en un principio pero que ha sabido forjarse, no hay otra receta que la de trabajar y eso es lo que ha hecho siempre.
Desde que recorría Europa con su destartalado coche de segunda mano con su compadre Andres Jiménez en su arranque en el circuito, haciendo de él incluso en más de una oportunidad su posada de lujo, hasta hoy, esa ha sido la única máxima que ha tenido el Pisha, trabajar. Y otra que ha ido siempre a la par, escuchar y aprender de los maestros para poder mejorar. Y para ello no tenía que irse muy lejos, bien a Pedreña, bien a Fuenterrabia. Tanto Severiano Ballesteros como José María Olazábal han contribuido a pulir el juego de Miguel con sus consejos, pero no caigan en el error; Miguel tenía ya una buena base con la que trabajar. De ellos aprendió que sin trabajo no se conseguía nada y por ello siempre mantuvo la disciplina. Para él no había límites horarios e incluso hacia competiciones con Vijay Singh en las canchas de prácticas y siempre ganaba él.
Tampoco se dejen engañar por su tripita que parece la de un bebedor de cerveza… Ya les gustaría a ellos. Tras ese físico de “mecánico”, así le llama la prensa inglesa por su amor a los Ferrari, se esconde el jugador más flexible del Circuito Europeo. “Lo que hace Miguel”, me confesaba no hace mucho José María Olazábal, el otro gran currante del golf español ya que nadie se da por aludido,“sólo está al alcance de algunos privilegiados y es lo que le permite seguir rindiendo al nivel que lo está haciendo”. Muchos se quedan solo en la anécdota, el puro, la copita de rioja, los tacos de jamón, pero será seguramente por no ver eso que tanto les repele a ellos, el trabajo abnegado que se necesita para triunfar en cualquier profesión.
Por eso no se engañen cuando vean a Miguel Ángel Jiménez. Don Miguel Ángel Jiménez, por favor, es un tipo afable, campechano, y siempre guasón fuera del campo, porque dentro del recinto de un campo de golf no sabe hacer otra cosa que trabajar y demostrar que con trabajo y un poco de talento, que por supuesto lo tiene, es posible liderar un Open Championship y quién sabe si no ganarlo. Por eso este cuento todavía está por escribir, pero ya les he dado la base del “érase una vez un mecánico…”. Esperemos que mañana nos brinde un final feliz, que se lo merece porque es, les aseguro, una muy bonita historia.

Tercera jornada del open de España femenino


Faltaba la llamada a Rogelio, a Rogelio Echeverría, su profesor de golf de toda la vida en Ulzama. Renqueante durante 36 hoyos, hasta el punto de sufrir para superar el corte, Carlota Ciganda llamó por teléfono a su gran confidente tras la segunda jornada “para arreglar un par de cosillas, ponerlas en práctica antes de salir por la mañana, y ya está”, el milagro, vuelta de 66 golpes, 6 bajo par, la mejor del día que le permite ascender 31 posiciones e instalarse dentro del top 10, una llamada a la puerta de este Open de España de trepidante desarrollo.
En las mayores alturas, exhibiendo una solidez a prueba de bomba, la sudafricana Lee-Anne Pace y la francesa Celine Herbin mantienen un duelo de alta tensión del que saltan chispas continuas. Empatadas a primera hora de la mañana y, 18 hoyos mediante, al final del día, ambas gastaron un nuevo recorrido para acumular más aciertos y poner algo más de tierra de por medio sobre sus más directas rivales.
Pudiera parecer que su intensísimo mano a mano lleva camino de convertirse en coto exclusivo de ambas, pero atención, que por detrás hay unas cuantas jugadoras, españolas incluidas, dispuestas a asumir el máximo protagonismo en la última batalla.
Las dos colíderes, eso sí, ansían con vehemencia un título ilustre como el Open de España Femenino, un torneo que el año pasado, en Tenerife, rondó Celine Herbin —durante las jornadas intermedias llegó a ser segunda y cuarta— antes de desfondarse en la última ronda.
Un ciclón de golf durante todo el día, Celine Herbin rubricó birdie tras birdie inspirada sin duda por los aires procedentes del borde mismo del Cantábrico, donde entrena en Pedreña con Vicente Ballesteros —hermano del grandísimo Severiano—, una continua propuesta ganadora que fue sin embargo milimétricamente replicada por Lee-Anne Pace, curtida en mil batallas, ese plus de experiencia que puede ser decisivo en la última jornada, 18 hoyos adornados de espectáculo asegurado.
La sudafricana, sonrisa a flor de piel fuera de los greenes, hierática cuando toca dentro del campo —y la tensa situación lo requería—, no cometió, al margen de cuatro importantes birdies, claro, ni un solo fallo en su recorrido, aviso para navegantes de lo que puede suceder en la última jornada.
Mikaela Parmlid, Joanna Klatten, Isabella Ramsay, Gwladys Nocera y Beth Allen de por medio, a la nómina de aspirantes al título se adhiere, bien es cierto que a cierta distancia, Carlota Ciganda, siete golpes de más con respecto a las colíderes que en apariencia son un mundo pero que, rodeada de familiares y amigos —“lo que más me motiva”— puede obrar el segundo milagro.
Mención especial también, entre las españolas, para Marta Silva, compañera y amiga de fatigas durante años y años de la golfista navarra, con la que entabló en decenas de ocasiones enfrentamientos épicos. La jugadora gallega, crecientemente sólida, constituye un nuevo ejemplo de aire fresco para el golf español, otra referencia de calidad que, al igual que Carlota Ciganda, también llama a la puerta en este Open de España Femenino.
CLASIFICACIÓN
1.- Lee-Anne Pace (Sudáfrica) 204 (67+69+68)
+.- Celine Herbin (Francia) 204 (68+68+68)
3.- Mikaela Parmlid (Suecia) 206 (69+71+66)
4.- Joanna Klatten (Francia) 207 (69+71+67)
5.- Isabella Ramsay (Suecia) 209 (69+69+71)
6.- Beth Allen (Estados Unidos) 210 (69+72+69)
+.- Gwladys Nocera (Francia) 210 (69+72+69)
8.- Carlota Ciganda (España) 211 (74+71+66)
15.- Marta Silva (España) 213 (70+74+69)
Resultados completos y horarios de salida
Alrededor del green

La caddie más joven
Cheyenne Woods, la sobrina de Tiger Woods, volvió a ser una jornada más objeto de atención de los medios de comunicación que acudieron en buen número a hacerle una entrevista que concedió con exquisita amabilidad. Además, por si fuera poco, protagonizó una de las anécdotas de la jornada al solicitar los servicios de la caddie más joven del torneo, la pequeña Almudena Esteban, que lo hizo a las mil maravillas… a pesar de que el carro abultaba más que ella.
Minea Blomqvist, 29 golpes en la segunda vuelta
La finlandesa Minea Blomqvist puso de manifiesto que, si las primeras clasificadas son capaces de repetir su gesta durante la segunda vuelta del Club de Campo Villa de Madrid, nadie podrá frenarlas en su carrera hacia el título. Y es que la buena de Minea completó los últimos 9 hoyos con unos increíbles 29 golpes, 6 bajo par en 9 hoyos merced a 6 birdies sin fallo, en concreto en los hoyos 9, 12, 13, 14, 15 y 18. ¡Espectacular!
Dos amateurs entre las mejores profesionales
Aunque la atención principal de los aficionados se centra en las evoluciones de las mejores profesionales, reunidas en un gran número en el Club de Campo Villa de Madrid, mención especial merece la actuación de las dos amateurs —la española Marta Sanz y la danesa Emily Pedersen— que han conseguido superar el corte al término de la segunda jornada, un objetivo que les permitirá completar el torneo.
Subcampeona de España Absoluta y Junior en 2013, medalla de oro en el Mundial Universitario por Equipos en 2012, Marta Sanz ha contribuido asimismo a que España subiese a lo más alto del podio en el reciente Campeonato de Europa Absoluto por Equipos. La danesa Emily Pedersen, por su parte, es la número 1 del Ranking Europeo Amateur tras ganar el Internacional de España Femenino y el Internacional de Alemania Sub 18, además de conducir a la victoria al equipo europeo en el reciente Vagliano Trophy.
Apoyo institucional durante la entrega de premios
La entrega de premios de este Open de España Femenino, que tendrá lugar el domingo a la conclusión de la jornada, contará con la presencia de las diversas instituciones que han apoyado la celebración de este torneo, que se ha convertido en escaparate de promoción de la Candidatura Olímpica Madrid 2020. Representantes de la Viceconsejería de Turismo y Cultura de la Comunidad de Madrid, la Viceconsejería de Educación, Juventud y Deporte de la Comunidad de Madrid, Ayuntamiento de Madrid y Federación de Golf de Madrid, entre otros, acompañarán a Gonzaga Escauriaza, presidente de la RFEG, en el acto de entrega del trofeo de ganadora.
Asimismo está prevista la presencia de Miguel Cardenal, secretario de Estado para el Deporte, condicionada a si puede llegar a tiempo por sus compromisos con el Campeonato del Mundo de Natación que se celebra en Barcelona en estos momentos.
Interés histórico del Club de Campo Villa de Madrid
Los medios de comunicación extranjeros desplazados a cubrir el Open de España Femenino han mostrado interés por conocer la historia del Club de Campo Villa de Madrid, uno de los más antiguos de España y designado sede de la Candidatura Olímpica Madrid 2020. No en vano, este célebre recorrido madrileño se ubica en los mismos terrenos donde, durante la Guerra Civil española, se desarrolló la cruenta batalla de Madrid, de la que todavía existen vestigios, como el bunker situado camino del hoyo 1 del recorrido amarillo.
Entrada gratuita para presenciar a las mejores golfistas de Europa
La organización del Open de España Femenino ha dispuesto que, desde la primera jornada, presenciar este torneo, que reúne a las mejores jugadores del Circuito Europeo Femenino sea totalmente gratis. Además, hay facilidades para aparcar el vehículo en al amplias instalaciones del Club de Campo Villa de Madrid, ejemplo de complejo deportivo en todo el mundo. Así que, ya se sabe, todos al Open de España Femenino para animar a las jugadoras, expresar el apoyo a la Candidatura Olímpica Madrid 2020 y presenciar las evoluciones del mejor golf europeo.

Segunda Jornada del Open de Australia femenino


Lee-Anne Pace se ha puesto seria, y eso que su rostro siempre destila una deslumbrante sonrisa. Y lo mismo se puede decir de la francesa Celine Herbin, a quien la satisfacción le rezuma por todos los poros tras establecer un récord personal –solo un bogey en 36 hoyos– que le permite liderar, junto a la golfista sudafricana, el Open de España Femenino tras la segunda jornada, con la española Tania Elósegui, en la séptima plaza, a rebufo.

Son casos contrapuestos de jugadoras dentro del Circuito Europeo Femenino, una auténtica vorágine donde conviven golfistas consagradas, con una hoja de servicios repleta de interesantes éxitos, junto a otras que aspiran precisamente a eso, a hacerse un hueco entre las mejores.
Lee-Anne Pace pertenece al primer grupo, como se puede deducir fácilmente de su actual número dos del Ranking Europeo y de sus cinco triunfos en el circuito, el último de ellos, reciente, en elOpen de Turquía.
Compañera de partido de Carlota Ciganda durante dos días, la sudafricana encontró acierto allá donde la navarra halló sufrimiento. Cuatro birdies y un solo bogey adornaron su tarjeta para acabar en la casa club con 69 golpes, 136 en total y la perenne sonrisa en el rostro. “Estoy jugando bien, sí, muy cómoda y consistente, pero todavía queda mucho”, resume con prudencia.
A su vera con los mismos golpes, instalada en una plaza que normalmente le es ajena, se encuentra la francesa Celine Herbin, jugadora luchadora que se inspira en el espíritu de Ballesteros para soñar con el triunfo. Dirigida por Vicente Ballesteros –hermano del gran Severiano–, con quien entrena normalmente en Pedreña, Celine Herbin repitió actuación exitosa –doble 68 golpes hasta el momento– para mirar al resto de competidoras desde la atalaya más alta.
Su juego, brillante y sereno, se cimenta por el momento en la ausencia de errores –o casi, que ha cometido un bogey en el 15 en esta segunda jornada–, acumulación de aciertos que ella misma se encarga de remarcar que constituye un récord personal en su carrera.
Ninguna de las dos colíderes tiene sin embargo una existencia plácida en este Open de España Femenino. No en vano, la jornada se convirtió desde el primer momento en un auténtico caballo desbocado de incierto destino, constatado casi a las primeras de cambio que Cheyenne Woods, sobrina del omnipresente Tiger Woods, fue flor de un día, cosas del golf, un deporte donde hacer ocho bajo par en una jornada y seis sobre par en la siguiente es algo que entra dentro de la más estricta normalidad.
Descabalgada de la primera posición la golfista norteamericana, la primera plaza se convirtió pronto en objeto de deseo de jugadoras habituadas a desenvolverse en las partes más elevadas de la clasificación, caso de la sudafricana Lee-Anne Pace o la inglesa Melissa Reid –ganadora de esteOpen de España en 2011–, cuya tercera plaza provisional –antes de caer a la quinta– fue arrebatada a última hora de la tarde por la sueca Isabella Ramsay y la china Jia Yun Li, 66 sorprendentes golpes en su caso, el mejor registro del día, que le han catapultado hasta posiciones de privilegio.
Todas ellas se han convertido en serias candidatas al triunfo final con todavía 36 hoyos por delante, un recorrido extenso donde asimismo la española Tania Elósegui tiene mucho que decir. La golfista donostiarra, todo pundonor, ansía mejorar sendas segundas plazas en este Open de España Femenino conseguidas en 2009 y 2011, un objetivo al que se aferra a base de aciertos.
En esta ocasión mantuvo una relación más distante con el campo madrileño tras su seis bajo par del primer día, dos sobre par esta vez para certificar que “el resultado de hoy me permite estar ahí. Voy pasito a pasito, no queda otra, las sensaciones han sido buenas, pero no he acertado en los greenes, y quien no acierta en los greenes en esto del golf…”.
Por detrás, como representantes destacadas de la Armada, se encuentran Mireia Prat y Laura Cabanillas. La barcelonesa, muy sólida, puso de manifiesto su capacidad para agarrarse al campo y superar dificultades, sumando una segunda tarjeta aún más brillante que la primera (73 y 69) que ansía convertir en momentánea pero permanente escalada.
“Estoy muy contenta, claro, todo va saliendo cada vez mejor”, dijo relajada Mireia Prat, ya en el restaurante, quien continúa afianzándose dentro del intrincado mundo del golf profesional, algo que Laura Cabanillas, curtida en mil batallas, ya ha demostrado en decenas de ocasiones. Su regularidad en Madrid, la última demostración.
Y todo ello mientras Carlota Ciganda, abanderada de la Candidatura Madrid 2020 y del golf español, luchaba con esfuerzo por superar el corte, avatares de un deporte donde no estar fina se paga con las más duras penitencias. “Me da rabia no estar bien en esta ocasión, por la gente que viene, por el apoyo que percibo. He pasado el corte y quedan dos días, así que lucharé para hacerlo lo mejor posible”. Palabra de Carlota.
Alrdedor de green

Doce españolas superan el corte
Al margen de Tania Elósegui, Mireia Prat y Laura Cabanillas, las tres españolas más destacadas hasta el momento, otro nutrido grupo de jugadoras de nuestro país han superado el corte al término de la segunda jornada. La gallega Marta Silva mantiene un buen rendimiento hasta el momento, un golpe menos que Carlota Ciganda, Raquel Carriedo y Carmen Alonso.
Virginia Espejo, María Hernández, Ana Larrañeta, Emma Cabrera y la amateur Marta Sanz completan la nómina de españolas que disputarán las dos últimas jornadas del Open de España Femenino.
Entrada gratuita para presenciar a las mejores golfistas de Europa
La organización del Open de España Femenino ha dispuesto que, desde la primera jornada, presenciar este torneo, que reúne a las mejores jugadores del Circuito Europeo Femenino sea totalmente gratis. Además, hay facilidades para aparcar el vehículo en al amplias instalaciones del Club de Campo Villa de Madrid, ejemplo de complejo deportivo en todo el mundo. Así que, ya se sabe, todos al Open de España Femenino para animar a las jugadoras, expresar el apoyo a la Candidatura Olímpica Madrid 2020 y presenciar las evoluciones del mejor golf europeo.
The Open en el Open
Se quiera o no, la celebración simultánea de The Open en Muirfield genera intenso interés en el Club de Campo Villa de Madrid, incluidas las jugadoras, ávidas por conocer la última hora de todo lo que acontece en este ‘Major’ de los Circuitos Europeo y Americano. De ahí que, en cuanto pueden y sus actividades se lo permiten, todas acudan a la televisión situada en la cafetería del club para seguir las evoluciones de quienes constituyen referencia generalizada dentro del golf mundial.
Actividades para todos los aficionados
Al margen de ver el mejor golf femenino de Europa, el Open de España Femenino ha dispuesto actividades destinadas a todos los aficionados, que pueden dar sus primeros pasos en el deporte del golf gracias a unas estructuras hinchables donde se pueden realizar diversos tipos de golpes e iniciarse en los secretos de los palos y las bolas. Un aliciente más para acudir este fin de semana al Club de Campo Villa de Madrid.

La furia controlada de Tiger


Nadie es ajeno a que Tiger Woods quiere ganar un grande por encima de cualquier otra cosa. Lo ha repetido cientos de veces en ruedas de prensa, entrevistas o al finalizar sus vueltas durante los últimos cinco años, desde que ganara el US Open de 2008: “Quiero superar a Jack”. Se trata de un jugador que no solo tiene claro cuáles son sus objetivos, sino que cuenta con el valor y la seguridad como para pronunciarlos y asumir la responsabilidad que conllevan. Sin embargo, todo esto no quiere decir que desconozca que el proceso es largo y el camino está lleno de dificultades.

El número uno del mundo ha llegado a Muirfield y se ha encontrado un campo duro y rápido, prácticamente quemado por un sol atípico en Escocia y un viento silencioso pero continuo. ¿Cómo ganar aquí?, habrá pensado. Pues a base de paciencia y control. Su primera vuelta en el Open Championship reflejó esta rara agresividad moderada, consistente en ir hoyo a hoyo evitando meterse en problemas y confiando en que su putter le sacará de apuros cuando más lo necesite.“Ha sido muy duro”, dijo ayer, tras enfrentarse al tramo más complejo del recorrido. La historia se ha repetido también el viernes.
Los operarios regaban con mangueras los greenes antes de que el primer partido del día saliera a competir. El objetivo no era dejarlos más blandos ni lentos, sino simplemente evitar una carnicería en los primeros compases del torneo. Tiger jugó en el turno de mañana y continuó con una estrategia estudiada hasta la extenuación, en la que el driver no existe y los golpes a green no buscan las banderas, sino las zonas más cómodas sobre las que moverse, donde se evitan los tres putts. En ciertos momentos parecía estar pasando por una vuelta anodina, sin destellos de grandeza o golpes imposibles, pero él no parecía preocupado; los objetivos en su cabeza era bien distintos. Era su enorme ambición conteniéndose a base de inteligencia, una furia controlada que solo se disipó en su último golpe del día. Woods embocó un birdie en el 18 y dibujó un arco en el airecon su putter que pareció cortar la clasificación en dos pedazos: los que serán capaces de aguantar y los que sucumbirán ante un recorrido granítico.
Ya es líder en casa club con un acumulado de menos dos (69 y 71 impactos), empatado con Henrik Stenson y un Lee Westwood que está pateando, como dijo hace un par de semanas, “con las manos de un niño”. “Va a ser más difícil a medida que avance el día”, declaró Tiger al finalizar. “Nuestros últimos cinco hoyos estaban quemados”. La misma impresión reflejó Westwood, que comentó: “Esta tarde solo me voy a sentar en el sofá y ver al resto sufrir. Vais a ver desastres, creedme”. Estos tres hombres respiran tranquilos con los deberes hechos, el corte ampliamente superado y conscientes de que el Open todavía no ha hecho sino comenzar. Martin Laird, con menos uno, es su más cercano perseguidor en casa club, mientras que Jordan Spieth, Darren Clarke, Charl Schwartzel, Webb Simpson y Francesco Molinari saben que también tendrán una oportunidad el fin de semana desde el mas uno.
Sergio García, algo tocado en su rodilla izquierda, terminó con 73 impactos y un acumulado de mas seis, esperando a que el corte se mueva desde el mas cinco actual. Peor suerte tuvo Álvaro Quirós, que firmó un 74 (mas nueve total) que le deja fuera del corte en Muirfield. Es imposible hacer predicciones al mismo ritmo que Muirfield muta bajo el viento y el sol, pero es seguro que cualquier hombre que ronde el par es un candidato a la victoria.



Golf Amateur

Hoy nos acercamos al más punto de vista del golf amateur, de la mano del fantástico jugador Iker Aguirre. Dicho jugador navarro con hándicap 0 con tan solo 15 años ha jugado uno de los campeonatos más importantes de Europa sub16.

Éste campeonato es el Mcgregor Trophy en el cual la Real Federación Española de Golf selecciona a los 6 mejores jugadores de nuestro país.
El torneo consta de 4 rondas de competición en el cual entre la primera y la segunda se juegan el pase a jugar una tercera y cuarta. Este pase selecciona tan sólo a 45 jugadores de los 150 que forman el torneo.
En el caso del navarro Iker Aguirre realizó las siguientes vueltas
1a jornada: 73 (+2 del campo)
2a jornada: 76 (+5 del campo)

Con este total de +7 del campo consiguió el pase entre los 45 mejores jugadores de Europa.
En la 3a y 4a jornada su resultado fue de 76 golpes en ambas adjudicándole la posición 32.
Fantástica posición para esta futura promesa del golf español.

Primera jornada del Open de España femenino


Woods lidera el Open. El titular soñado, las cuatro palabras más anheladas por el medio mundo que está concentrado en la evolución de todo lo que pasa en Muirfield, la catedral de The Open, y resulta que se ha gestado en Madrid, en el Open de España Femenino, el otro Open, con otro miembro de la familia Woods, coincidencias golfísticas extraordinarias, al mismo tiempo pero a miles de kilómetros de distancia, gozo para magos y quiromantes que han constatado cómo Cheyenne Woods, sobrina del mismísimo Tiger Woods, se ha alzado a lo más alto de la clasificación del Open (de España Femenino), el otro Open.

Justo en el momento en el que su celebérrimo tío se disponía a dar el primer golpe en Muirfield, su sobrina, sonriente y radiante por los cuatro costados, concluía una vuelta para quitarse el sombrero, 64 golpes, 8 bajo par que obligaron a consultar someramente los anales de esta otra catedral del golf, el Club de Campo Villa de Madrid, grandioso y majestuoso donde los haya, lugar de repetidas glorias donde ilustres con mayúsculas como Severiano Ballesteros, Eduardo Romero o Ignacio Garrido sellaron 63 golpes sobre sus verdes costuras en el pasado.

A Cheyenne Woods, sin embargo, nada ni nadie le quita la sensación de felicidad plena que transmitía nada más entregar tan fabulosa tarjeta, que le permite aventajar en dos golpes a la española Tania Elósegui —segunda en 2009 y 2011, todo lo que huele a Open de España Femenino le sienta de maravilla—, y en tres a la sudafricana Lee-Anne Pace, podio momentáneo de un torneo que, a las primeras de cambio, ya ha puesto de manifiesto que el espectáculo y la incertidumbre son parte de su razón de ser.
Prácticamente novata, menos de un año de tarjeta profesional adquirida de forma condicionada en la última escuela de clasificación, la estadounidense Cheyenne Woods se ha venido a hacer ‘Las Europas’ en busca de una gloria que momentáneamente ha adquirido en Madrid.
Recorrido de libro, birdie, birdie y par para empezar, otros dos aciertos en la primera vuelta y otros cinco en la segunda, sólo un bogey en el hoyo 15 impidió que alcanzase la perfección. Su cerebro, de inmediato, le retrotrajo a su Arizona natal —“estoy acostumbrada al calor, me siento como en casa, y este campo además me parece fantástico”– y a esa Universidad de Wake Forest donde realizó con éxito sus primeros pinitos golfísticos, esos que le catapultaron hacia el Equipo All America en un par de ocasiones.
El Ladies European Tour, sin embargo, es otra cosa. Y es que a pesar de su deslumbrante comienzo, la sonriente Cheyenne Woods sabe que esto no ha hecho sino comenzar. Porque a sus espaldas, a la espera del más mínimo descuido, se encuentran jugadoras que ya saben lo difícil que es ganar en el circuito.
Tania Elósegui es un ejemplo, recorrido de características grandiosas plasmado en una tarjeta de 6 bajo par sin error alguno, inmaculada, ajena a los bogeys, que le generó un brillo de satisfacción en sus ojos al término de la jornada: “Todo ha salido bien, he vuelto a sentir el golf”, resumió.

Entre la ‘armada española’, y al margen de la deslumbrante Tania Elósegui, buenas sensaciones procedentes de Carmen Alonso y Marta Silva, dos jóvenes valores dispuestas asimismo a comerse el mundo, todo ello mientras Carlota Ciganda, resignada, con 2 sobre par —“no ha sido mi día, he aprochado y pateado bien pero no he encontrado las calles”— medita la estrategia para recuperar posiciones.
Y todo ello al mismo tiempo que, a centenares de kilómetros de distancia, Tiger colocaba la bola en el tee de salida del hoyo 1 en Muirfield. Woods y Woods. The Open y el Open (de España Femenino). Conexión familiar. Conexión golfística. De las grandes, grandes.



Primera jornada del Open Championship


Muirfield ha abierto amablemente sus puertas a la competición.  Sus nueve primeros hoyos recibieron a los participantes del turno de mañana del Open Championship con los brazos abiertos y ellos propusieron un asedio constante desde el primero de sus hoyos. Véase, por ejemplo, la tarjeta de Zach Johnson, el mejor clasificado por el momento: llevaba tres birdies y un eagle cuando pisó el tee del 8. Campo duro y firme, sí, pero mientras el viento no se esfuerce en cobrar protagonismo existe un método de hacerle daño.

Y de formas y estrategias de afrontar recorridos, Miguel Ángel Jiménez guarda un buen puñado de memorias. A los 49 ha tenido la oportunidad de jugar cientos de recorridos de mil tipos y colores, por lo que no le han pillado por sorpresa las condiciones que debía afrontar hoy. Ha salido a jugar como quien sale a comprar el pan por las mañanas y en sus primeros tres hoyos sumaba ya tres aciertos. Plan y ejecución. Dos birdies más en sus primeros nueve le situaban con menos cinco y con la sensación de que esto sigue siendo un grande, pero ya no pesa tanto como los primeros que disputó.
Los segundos nueve hoyos de Muirfield, sin embargo, mostraron la otra cara que siempre esconde el Open, esa fina línea que separa la confianza del peligro. Miguel, por ejemplo, se tambaleó ligeramente con dos bogeys y finalizó su vuelta con unos excelentes 68 impactos (menos tres), que le han situado muy arriba a las primeras de cambio. Las conclusión al verle jugar hoy fue que en este escenario se pueden encadenar maravillosas rachas donde el fallo no parece una posibilidad, pero que también basta solo con un mal impacto para preguntarse a dónde ha ido a parar un buen resultado.

Más equilibrada fue la vuelta de Rafael Cabrera-Bello, que distribuyó sus buenos hoyos a través de todo el recorrido: tres birdies en sus cinco primeros y otros tres a lo largo de los segundos, más exigentes con estos jugadores. Pero más que su enorme capacidad para generar aciertos, cimentada en un gran día en los greenes, es preciso fijarse en su habilidad para salir de los líos. Sus errores vinieron en el 9 y en el 15 y no pasaron de ahí, de un peaje inevitable que hay que pagar en este torneo de vez en cuando, sin aviso previo. Rafa firmó 67 impactos y está a un solo golpe de Zach, a buen seguro muy arriba cuando la noche caiga en Escocia.

Dustin Johnson . Gonzalo Fernández-Castaño, con menos uno, salió vivo de unos primeros nueve hoyos algo Muirfield ha abierto amablemente sus puertas a la competición. Venid y confiaros, parecía decir. Sus nueve primeros hoyos recibieron a los participantes del turno de mañana del Open Championshipcon los brazos abiertos y ellos propusieron un asedio constante desde el primero de sus hoyos. Véase, por ejemplo, la tarjeta de Zach Johnson, el mejor clasificado por el momento: llevaba tres birdies y un eagle cuando pisó el tee del 8. Campo duro y firme, sí, pero mientras el viento no se esfuerce en cobrar protagonismo existe un método de hacerle daño.

Y de formas y estrategias de afrontar recorridos, Miguel Ángel Jiménez guarda un buen puñado de memorias. A los 49 ha tenido la oportunidad de jugar cientos de recorridos de mil tipos y colores, por lo que no le han pillado por sorpresa las condiciones que debía afrontar hoy. Ha salido a jugar como quien sale a comprar el pan por las mañanas y en sus primeros tres hoyos sumaba ya tres aciertos. Plan y ejecución. Dos birdies más en sus primeros nueve le situaban con menos cinco y con la sensación de que esto sigue siendo un grande, pero ya no pesa tanto como los primeros que disputó.
Los segundos nueve hoyos de Muirfield, sin embargo, mostraron la otra cara que siempre esconde el Open, esa fina línea que separa la confianza del peligro. Miguel, por ejemplo, se tambaleó ligeramente con dos bogeys y finalizó su vuelta con unos excelentes 68 impactos (menos tres), que le han situado muy arriba a las primeras de cambio. Las conclusión al verle jugar hoy fue que en este escenario se pueden encadenar maravillosas rachas donde el fallo no parece una posibilidad, pero que también basta solo con un mal impacto para preguntarse a dónde ha ido a parar un buen resultado.

Más equilibrada fue la vuelta de Rafael Cabrera-Bello, que distribuyó sus buenos hoyos a través de todo el recorrido: tres birdies en sus cinco primeros y otros tres a lo largo de los segundos, más exigentes con estos jugadores. Pero más que su enorme capacidad para generar aciertos, cimentada en un gran día en los greenes, es preciso fijarse en su habilidad para salir de los líos. Sus errores vinieron en el 9 y en el 15 y no pasaron de ahí, de un peaje inevitable que hay que pagar en este torneo de vez en cuando, sin aviso previo. Rafa firmó 67 impactos y está a un solo golpe de Zach, a buen seguro muy arriba cuando la noche caiga en Escocia.

 Gonzalo Fernández-Castaño, con menos uno, salió vivo de unos primeros nueve hoyos algo flojos (mas uno), pero muy bien compensados por los segundos (menos dos). Implacable de tee a green y algo dubitativo con el putt a las primeras de cambio, cimentó la que tiene pinta de ser su mejor actuación en un Open.

No es difícil perder este torneo nada más comenzarlo. Rory McIlroy puede haber enterrado sus opciones con una vuelta de 79 golpes (seis bogeys y dos dobles bogeys) en esta primera jornada. Son tiempos duros para su enorme talento, pero quién sabe. El viento puede cambiar en cualquier momento y dar la vuelta a la clasificación.flojos (mas uno), pero muy bien compensados por los segundos (menos dos). Implacable de tee a green y algo dubitativo con el putt a las primeras de cambio, cimentó la que tiene pinta de ser su mejor actuación en un Open.

Estreno del golf


  • Estrenamos nueva sección para dar más a conocer el golf
  • Contamos con jugadores semi-profesionales para que informen



Acabamos de comenzar un nuevo espacio en este blog, Remate al poste. El GOLF un deporte clásico seguido muy a fondo por sus amantes pero poco metido en nuestra sociedad. Hemos conseguido hacerle un espacio en esta gran web en la que habrá artículos traídos de la mano de grandes jugadores de golf, como Matias Lizarazu (HCP 6) y Pepo Lorenzo (HCP 18).

Miguel Mendizabal, Director de la sección de golf y baloncesto.

Españoles en el British Open



El casillero de los golfistas españoles en el Circuito Europeo (European Tour) y el Americano (PGA Tour) sigue a cero. Después de más de seis meses de competición, ninguno de ellos ha podido alzarse todavía con una victoria en las ligas mayores, a pesar de que varios de ellos han estado muy cerca en algunos momentos
Ha habido momentos, sí, pero los triunfos se están cocinando a fuego lento. En otras temporadas su juego no estuvo a esta altura y el casillero subía con facilidad, alternándose unos a otros en la lista de ganadores.
El último grande que ganó un español es el Masters de José María Olazábal, allá por 1999. Estos son los candidatos a tomar su testigo.

-Sergio García. La polémica que protagonizó el castellonense junto a Tiger Woods ha ensombrecido un rendimiento espectacular durante los primeros meses del año. Atrás han quedado los días en que Sergio lo pasaba mal en los campos de golf, con un juego largo algo irregular y unos problemas que no dejaban de acrecentarse con el putter en las manos
Tras disputar el US Open bajo una presión agotadora, García solo ha participado en el BMW International Open a mediados de junio, como si quisiera desaparecer del mapa un tiempo antes de volver con las pilas cargadas. La cita, evidentemente, lo merece. Son siete top 10 los que lleva en el Open Championship desde 1998, incluyendo un segundo puesto en 2007. Polémicas e historias ajenas al golf aparte: es tiempo de saldar cuentas con su historia.
 
-Gonzalo Fernández-Castaño. Desde que disputara su primer torneo de la temporada en Sudáfrica, el rendimiento de Gonzalo ha sido espectacular. Su objetivo en estos primeros meses no iba tan enfocado a los triunfos como a asegurar su tarjeta del PGA Tour y hacer una nueva vida en América. No solo lo ha conseguido con solvencia, sino que por el camino se ha demostrado a sí mismo que está más que preparado para vencer en una gran cita.
Solo ha disputado cuatro Open Championship en su carrera y su mejor resultado es un cuadragésimo séptimo puesto en 2009. Pero su base de datos no está actualizada para el hombre que pisará Muirfield esta semana. Más maduro, más confiado y, sobre todo, con las ideas muy claras: salir a ganar.

-Miguel Ángel Jiménez. Tras una grave lesión que ha reducido su temporada a tan solo siete torneos, nadie esperaba que Miguel Ángel, a sus 49 años, fuera capaz de codearse cada semana con los mejores. Él sacudió cualquier tipo de duda con un cuarto puesto en el BMW PGA Championship y desde entonces ha conseguido algo por lo que muchos jóvenes de gran talento luchan en sus primeros años en la élite: consistencia. Su mejor resultado en un Open Championship es un tercer puesto en 2001, mientras que el año pasado fue noveno.

-Álvaro Quirós. Su historia es similar a la de Miguel Ángel, ya que él también ha tenido que superar una lesión complicada para volver a competir. Su primer torneo de la temporada fue en La India en marzo y, desde entonces, Álvaro ha luchado por volver al nivel que le permitió ganar seis veces en el Circuito Europeo.

-Rafael Cabrera-Bello. El grancanario disputará esta semana su primer grande de la temporada y el segundo Open Championship de su carrera. Desde que ganara el Omega Dubai Desert Classic a comienzos del año pasado, Rafa ha estado buscando un salto de nivel que le confirme como uno de los pesos pesados del circuito y le permita, en algún momento, apostar también por el PGA Tour. Su progresión este año puede parecer más lenta de lo esperado, pero si uno observa sus resultados se da cuenta de que no anda demasiado lejos. Esta semana podría encontrar el punto de inflexión sobre el que afrontar unas miras muy ambiciosas.
-Eduardo de la Riva. Ha llegado para quedarse. Eduardo no ha seguido el frenético ritmo competitivo que siguen muchos de sus compañeros en el circuito desde jóvenes, pero sabe que tiene lo necesario como para sumar victorias. Segundo en Sudáfrica, séptimo en Austria, tercero en Francia… Sus números no son los de un jugador que estrena tarjeta y el Open es quizá el primer premio a todo el trabajo invertido. Con los objetivos de año ya solventados, es una semana en la que jugar sin limitaciones.        







 Matías Lizarazu    @matiaslizarazu

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